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editorial leoncio rodríguez s.a.

VIERNES, 08 DE DICIEMBRE DE 2000


Jorge Fonte y Olga Mataix
INVESTIGADORES CINEMATOGRÁFICOS

«Walt Disney creó un estilo propio bajo
el que aglutinó a artistas anónimos»

Los autores isleños dedican un amplio estudio al «mago de Burbank»


Mataix y Fonte, autores del libro cuya portada aparece en la imagen, estiman que «Disney fue un innovador en su época; rompió con la tradición impuesta en el cine de animación y creó un estilo propio basado, sobre todo, en la redondez de sus figuras. El humor, la humanización de los personajes, la música y su fauna antropomórfica le ayudaron a lograr el éxito. Pero la clave principal estriba en la calidad técnica de sus dibujos, no en vano supo rodearse de un excepcional equipo de artistas».
SANTA CRUZ DE TENERIFE. La presencia de Walt Disney en las carteleras de todo el mundo es una constante desde hace décadas. Este invierno, la tradicional cita en las pantallas se completa con el libro que los tinerfeños Jorge Fonte y Olga Mataix han dedicado al «mago de Burbank», texto pionero en España y quizá uno de los más notables publicados en el campo del cine de animación.Respaldados por 400 ilustraciones, los autores tinerfeños recorren la producción disneyana de 40 años, los que van desde 1937, fecha de producción de «Blancanieves y los siete enanitos», hasta 1967, que registra el estreno de «El libro de la selva». La corrección de las 319 páginas del libro estuvo a cargo de la periodista de
EL DÍA Silvia Curbelo. - ¿Por qué el «cartoon» o dibujo animado ha generado, sobre todo en Europa, tan escasa bibliografía y qué significa, en este contexto, la aparición de su estudio? - El cine de animación no está considerado por la crítica especializada; no es un género culto y por lo tanto no está muy bien visto. Por eso, no sólo hemos hecho un estudio exhaustivo, profundo y detallado, sino que hemos dado un enfoque adulto a un género que, a priori, está destinado sobre todo al público infantil. - ¿Cómo lograron que la factoría Disney, tan celosa de sus derechos de imagen, cediese sus fotografías? - Llegamos en el momento adecuado, ya que en 2001 se conmemora el primer centenario del nacimiento de Disney, y durante todo el año el Estudio va a impulsar muchos proyectos conmemorativos. También nos gustaría pensar que fue porque se trataba de un iniciativa interesante. - De los grandes patronos de la industria del cine, Disney es el único cuyo nombre ha trascendido a las masas. ¿Cómo explicáis ese culto a la personalidad, que va más allá de las creaciones y personajes salidos de su estudio? - Disney creó un estilo propio bajo el cual aglutinó a artistas anónimos que contribuyeron a dar grandeza a su nombre. A fin de cuentas es más fácil recordar un sólo nombre que siete. Y en este sentido Disney es una marca, como Adidas o Coca - Cola. ¿Quién recuerda el nombre del inventor de la Coca - Cola? - A Disney lo que es de Disney; pero, ¿qué debe Disney a los directores y dibujantes que tuvo bajo contrato, desde Ub Iwerks hasta Wolfgang Reitherman? - Una de las razones que nos impulsó a escribir este libro fue reivindicar y sacar a la luz a todos esos creadores que han quedado eclipsados por Disney. Queríamos que el público pudiese poner nombre y cara a los verdaderos creadores de Mudito, Pepito Grillo o el ratón Gus - Gus.

En dura competencia

- Cuando se habla de la edad dorada del cine americano, se olvida que Disney, en competencia con MGM, Paramount, Fox y Warner Bros, produce, estrena y encuentra vías de distribución alternativas o independientes a sus filmes. W.D. abrió lo que hoy se llama un «nicho de mercado» y lo hizo en el corazón de un sistema comercial hermético. ¿Cómo explican este fenómeno? - La compañía Disney, pese a su importancia, nunca fue considerada como una de las «majors», entre otros motivos porque tenía que depender de ellas para distribuir sus películas y porque se trataba de una productora independiente. Disney siempre luchó para que los distribuidores colocaran sus cortos de animación antes de las películas de acción real. Todo cambió con «Blancanieves». Ésta fue la primera película Disney que no precedía a ninguna producción de otro estudio. - En «Bambi», «Peter Pan», «Dumbo» o «Pinocho», Disney habla de la dificultad de vivir «desde la cuna». Menudean en su cine abandonos, orfandades, desarraigos, adopciones e imprevistas amistades con marginados. ¿A qué se debía esta preocupación? - Por lo general, las películas de Disney se basan en cuentos populares. Dichas cuestiones están más arraigadas en la literatura tradicional infantil que en el propio cine de Disney. Muchos de sus personajes, Blancanieves, Cenicienta, Peter Pan, Grillo o Mowgli, carecen de padres, pero se trata de una mera casualidad. - Se piensa en Disney como en un «valor seguro» en la línea de Capra, De Mille o Hitchcock, pero también cosechó algunos fracasos. ¿A qué se debieron? - Hay en su filmografía títulos menores que se han visto favorecidos por el halo de leyenda que envuelve a todas las producciones del Estudio. Si se hubieran estrenado sin el sello Disney, quizá hubieran sido sonoros fracasos. Es el caso de «Merlín» o de «La bella durmiente». - Tras pasar por el cómic, la tendencia feista se ha impuesto en el «cartoon» actual. ¿Ven en ello una respuesta a la larga era de hegemonía del dibujo disneyano?

- Frente a la calidad técnica del dibujo de Disney, hoy se apuesta por el ingenio y la comicidad intelectual en los guiones. El «gag» visual ha dado paso a un «gag» intelectual, lleno de cinismo y humor negro. «Los Simpson» serían un buen ejemplo.

José Andrés Dulce


 

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